Ni Yemayá ni Elegüé
Pantalón “rockero”. Falda “hippie”. Traje de lino negro. Chamarra Patito y saco Gucci. Ropa usada, de todos los colores y diseños. Tacones, sandalias, tenis gastados. “Una mujer polifacética”, piensa. Faldas de algodón con estampados florales, pañoletas, blusas blancas con holanes: “¿trajes folclóricos?” Una bolsa con collares de cuentas, aretes y anillos “como complemento”. Peluca oscura y rizada. Un tarot envuelto en paño púrpura. En una caja negra un pulgar de silicona, gusanos de plástico y bolitas que parecen croquetas para perro. En el bolsillo interior de la maleta dos libros ajados: Tarot de Marsella súper fácil y Portugués para Dummies. Noticias de un diario acerca de espiritistas y Doctores Invisibles. En varias tarjetas de presentación se lee Nehualí Yemayá o Eugênia Elegüé, entre otros nombres. Directo do Brasil. Contras, amarres, conjuros de amor, salud y dinero. El apartado de Teléfono se encuentra vacío en espera de números. “Chale”, dice en voz alta y cierra la maleta.
